El lavadero
Cuentan por el Valle de Lecrín, en un pueblo cuyo nombre de resonancia andalusí preservará su misterio, que nada volvió a ser igual desde aquel mes de julio de extrema calor, cuando en una noche de luna llena llegaron las doce meigas
Cuentan por el Valle de Lecrín, en un pueblo cuyo nombre de resonancia andalusí preservará su misterio, que nada volvió a ser igual desde aquel mes de julio de extrema calor, cuando en una noche de luna llena llegaron las doce meigas